LEYENDA

Verdad es que los atardeceres de verano, vistos desde la plaza Ciudad de Banff, tienen un extraño color que va desde un rosa furioso al violeta más profundo que podamos imaginar.

Verdad es que los bancos en esa plaza han visto muchas parejas de enamorados mirándose a los ojos y compartiendo un helado.

Verdad es que los tilos, las damas de noche y los jazmines florecen todos los años.

Verdad es que, en esas noches de verano, cuando el ocaso es violeta y los enamorados se miran a los ojos, las Brujas de Versalles salen a cantar entre los miles de árboles del barrio y todo se inunda de un perfume a tilo, a dama de noche, a jazmín.

Verdad es que quien escuchó cantar a estas Brujas no puede abandonar el barrio, se va tal vez, pero siempre vuelve.

Verdad es que nadie las vio.

Verdad es que yo soy una de los muchos que las escuchamos
.

"LOS CUENTOS DE LA TÍA LIDIA"

En la Sociedad de Fomento "Luz del Porvenir" de nuestro querido barrio de Versalles, se realizó la presentación del libro
"LOS CUENTOS DE LA TIA LIDIA"

En una entrada anterior, ya comenté que su autora es una muy respetada vecina de Versalles, la Sra. Lidia Balbi.

Vayan nuestros elogios para su obra y mi cariño de todos los días para vos, amiga mía; ya sabés -porque te lo dije personalmente- que estoy muy orgullosa del destino que ha tomado ese camino que transitamos juntas en los primeros tiempos y que ahora te dio alas para que vueles sola.

Agrego algunas fotos que gentilmente me ha donado el Sr. José Cenci, fotógrafo de nuestro blog y también vecino del barrio.

En esas fotografías vemos a los artistas que acompañaron a Lidia en tan agradable evento:

Renzo Sinisi, cantautor
Pablo Benedetti, cantante, guitarrista, poeta
Ana María Ottati, cantautora, poeta, compositora
Ernesto Pierro, autor, poeta, director teatral
Silvia de la Vega, cantante
Marta Pizzo, cantautora, poeta, compositora




viernes, julio 15, 2005

HAGAMOS UN POCO DE HISTORIA...


(Foto: Archivo General de la Nación)


La zona que hoy ocupa el barrio de Versalles, era conocida dos siglos atrás con el nombre de Monte Castro, cuyo dueño fue Don Pedro Fernández de Castro.


Al finalizar el siglo XVIII una gran porción de estos terrenos pasó a ser propiedad de Don Juan Pedro de Córdoba, siendo heredada a su muerte por su hija Mercedes, quien se ocupó de subdividir el predio en varias fracciones.
Durante 1800 esta zona fue comprada por Manuel de Sarratea y luego vendida por éste a la Sra. Justa Visillac de Rodríguez. A la muerte de la Sra. Rodríguez uno de sus hijos, Luis José Rodríguez Visillac, compró la parte a sus hermanos y quedó como único propietario de esos terrenos.
La Compañía “Tierras del Oeste” compró esos terrenos que ahora forman “Versalles”.
Después de ser construido el Templo de Ntra. Sra. de la Salud, uno de sus primeros párrocos, el padre Julio, dio un gran empuje al barrio, llegó a crear el Ateneo Popular de Versalles, entidad deportiva que contaba entre otras cosas, con un Cine Parroquial, cancha de bochas, tenis, basquet, pileta climatizada, cancha de pelota a paleta, volley, aeromodelismo, pista de automodelismo, etc.

Origen del nombre


En 1911, el Ferrocarril del Oeste extiende su recorrido desde Villa Luro hasta esta zona y la compañía de Tierras del Oeste adquiere los terrenos linderos a la Av. Gral. Paz, para subdividirlos, pero no tenían nombre. En ese momento regresa de París el médico de la compañía, Dr. José Guerrico, quien habiendo quedado enamorado del palacio de Versailles, cerca de París, sugiere el nombre de ese palacio para la nueva zona. Ese es el origen del nombre del barrio.


No hace tanto…


Fue en pequeña escala un polo industrial ya que hubo allí muchas fábricas que emplearon mano de obra local, como ser Teubal (telas), Pinturas El Mono de Massiorini Hnos, Vitrofar (fábrica de envases para farmacia y tubos de ensayo). En Versalles se abrió lo que fue el primer "supermercado" de la Capital Federal, como lo que hoy se entiende por tal y que fue "Gigante S.A.".

Datos de interés


Av. Arregui: es donde se concentra la mayor parte de los comercios y donde funcionaba el Mercado Municipal. El mercado desapareció hace varios años y con lo que queda del él se ha construido una glorieta ubicada al lado del Cuartel de IX de Bomberos de la Policía Federal, junto a ese Cuartel está la Comisaría 44.


Av. Juan B. Justo: El arroyo Maldonado, entubado, corre por debajo de esta Avenida.

Calle París: Hay un boulevard decorado con fantásticos árboles añejos y murales. París es solo una de las numerosas calles con nombre de capitales europeas como Madrid, Viena, Roma, Bruselas, etc.

Pasajes: En contraposición, tiene numerosos pasajes con nombres gauchescos e indígenas como Caldén, Caranday, Cochicó, Cangayé, etc. Otras como El Chasque, La Diligencia, La Huella, La Conquista, El Rancho, Pasaje Ferrocarril, y así otras tantas con ese tipo de nombres que le dan un encanto muy especial.

Paseo de Versalles
: Es uno de los Boulevares, abarca la calle Manuel Porcel Peralta, desde Marcelo Gamboa hasta Arregui.

Paseo José Amalfitani
: Continuación del Boulevard “Paseo de Versalles” desde Marcelo Gamboa hasta Av. Juan B. Justo.